AQUÍ NO SOBRA NADIE
El hospital de Urduliz afronta su última etapa para conseguir su plena implantación. Una etapa que va a afectar a la plantilla del hospital de Cruces. Según lo previsto por la Dirección será un tercio de la plantilla global del hospital de Urduliz (600 trabajadores/as).
- 55 facultativos/as 75 DUES 39 auxiliares de enfermería
- 19 celadores/as 12 Técnicos/as 13 auxiliares administrativos/as
Esta eliminación de personal se hará transfiriendo vacantes puras al nuevo hospital de Urduliz y, según la dirección, se realizará de forma paulatina a la vez que desciende la actividad del hospital y de sus camas por la pérdida de 172.000 usuarios de la margen derecha.
Para ESK, este recorte de personal fijado por Osakidetza es inaceptable ya que:
- Este recorte no se apoya en un estudio serio del impacto real que puede suponer el descenso de la población que atendemos.
- Solo persiguen el recorte de plantilla negándose a contemplar un análisis de las necesidades de personal que tienen muchos servicios del hospital.
- Además, las cifras propuestas no respetan una mínima proporcionalidad y algunas categorías, como celadores, están excesivamente penalizadas.
La dirección preocupada únicamente por el ahorro económico está desaprovechando una oportunidad para dotar los servicios del hospital con personal suficiente que permita trabajar en condiciones de seguridad y de calidad.
La plantilla del hospital de Cruces es insuficiente y somete a todos los profesionales a una sobrecarga y a unos ritmos de trabajo elevados por lo que, con dificultad, consiguen responder a las necesidades asistenciales cotidianas.
Las direcciones están aplicando una política dura de ajuste de personal en muchas unidades del hospital. Son muchos los servicios que demandan, desde hace mucho tiempo, aumento de personal. Afecta a la mayoría de las categorías, son demasiados/as los que sueñan con cambiar de aires en el concurso de traslados. Una lástima que un hospital que ha sido referencia en Osakidetza no cuente actualmente con el reconocimiento del personal.
Una prueba más de ello, está en la intención, manifestada con nocturnidad y sin información previa a los sindicatos, de eliminar 6 auxiliares de enfermería de la unidad de Partos, una por turno. Un nuevo recorte que empeorará las condiciones de trabajo y la calidad de un servicio de Urgencias.
Para ESK en este hospital no sobramos nadie. Es necesario defender unas plantillas suficientes para responder en términos de calidad unos cuidados de enfermería crecientes y más complejos, un envejecimiento de nuestros pacientes que los hacen más dependientes, o equiparar el personal durante los fines de semana al resto de la semana ya que el trabajo es el mismo.
A esta tarea ESK dedicará todas sus energías. Un reto ante el que estaremos alertas y al que responderemos con todas las herramientas, incluida la movilización.